
Ganadora del Globo de Oro a mejor película dramática, ganadora del Globo de Oro a mejor actor dramático protagonista. Los Descendientes es una de las revelaciones del año y el próximo 26 de febrero sabremos si se alza con alguno de los cinco Oscar a los que está nominada: Mejor película, guión adaptado, actor protagonista, director y montaje. Es una de las revelaciones, pero en mi opinión no es para tanto. Aquí mis razones.
Alexander Payne, su director, nos cuenta una historia de aceptación y superación de una situación un tanto complicada. La historia Matt King, un hombre, al que el destino le juega una mala pasada. Está casado y tiene dos hijas. Un día su mujer sufre un accidente que la dejará en coma permanente, por lo que se tendrá que hacer cargo de sus descendientes, algo que no había hecho mucho, pues resultaba ser un padre muy trabajador, pero descuidado con su familia. Al mismo tiempo se tendrá que enfrentar a la dura decisión de si vender o no unas tierras pertenecientes a su familia, ya que King es descendiente directo de la antigua realeza hawaiana.
De la cinta no se puede contar mucho más pues la destriparíamos y perdería toda la gracia, por lo que vamos a pasar a analizar distintos aspectos de la misma. Por una parte, debemos destacar lo original del guión, cambiamos a la típica madre sufridora que se debe hacer cargo de una dura situación por la de un padre al que le cuesta relacionarse con sus hijas, este es uno de los puntos curiosos de la cinta. A parte de lo dramático de la situación, la película tiene sus momentos cómicos y divertidos, para no quedarse en un dramón de grandes proporciones.
Y, sin duda alguna, si tenemos que destacar algo es el papel de George Clooney, quien se jugará el Oscar con Jean Dujardin (me cuesta no olvidar a Fassbender y Gosling en esta categoría). Su papel es bueno, ¿el mejor de su carrera? No lo se, pero lo hace muy bien. Es creíble y desprende simpatía por todos los lados, a pesar de lo difícil del momento. También es muy destacable la actuación de Shailene Woodley, quien interpreta el papel de Alexandra King, la hija mayor.
Pero vamos a lo negativo de la película. La banda sonora es de lo más pesado que he escuchado en una película en mucho tiempo. El ukelele y la voz hawaiana que ponen cada cinco minutos se hacen cansinos y deseas que se rompa una cuerda y deje de sonar la música. No se si el hawaiano irá siempre con camisas de flores, pero es lo que se da a entender, todo resulta muy estereotipado y eso no es creíble. La relación con la familia respecto a las tierras que se tienen que vender se me hace muy forzada y eso hace que la cinta pierda fuerza.
Los descendientes es una buena película, no voy a mentir, pero en mi opinión se ha sobrevalorado muchísimo y espero, por el bien de todos los que amamos el cine, que no se haga con el Oscar a mejor película…
Lo mejor: Las actuaciones de Clooney y Shailene Woodley.
Lo peor: La pesada banda sonora y la impresión de que está sobrevalorada al máximo.
Publicidad